¿CÓMO ESTUDIAR EN EL BACHILLERATO?


El acceso al bachillerato supone en la formación del estudiante un importante salto cualitativo y debería implicar por ello profundas modificaciones respecto a la metodología del trabajo intelectual. Debemos pensar que este tramo de dos años constituye una transición, quizás demasiado breve, para pasar a los estudios universitarios, la formación profesional superior o al mundo laboral. Asimismo, en el transcurso de estos dos años escolares muchos jóvenes dejarán de ser menores de edad para convertirse en personas adultas.Todo ello supone que una evolución creciente en el nivel de madurez, responsabilidad y, en el terreno específico de  la formación y la educación, un incremento sustantivo en el autoaprendizaje. Es decir, el alumnado de bachillerato ha de tomar conciencia de que su aprendizaje estará cada vez menos tutelado por factores y agentes externos y pasará a ser una responsabilidad del propio estudiante. Se entiende con esta afirmación fundamental que las personas que cursan el bachillerato deben saber manejar, con autonomía, una serie de métodos y procedimientos para aprender por su propia cuenta. Ahora bien, ¿cómo se concreta de manera práctica y realista esta capacidad de autoaprendizaje?

En esta página el alumnado de bachillerato encontrará toda una serie de enlaces a recursos didácticos donde encontrará explicaciones, y también algunos ejemplos ilustrativos, sobre los principales métodos del estudio y el trabajo intelectual. Asimismo, consejos y orientaciones dobre cómo organizar mediante técnicas apropiadas el estudio para sacarle el máximo rendimiento. Sin embargo, no nos engañemos, toda esta ayuda será totalmente inútil si al final la persona que debe desarrollar la tarea de aprender no acomete esa tarea con esfuerzo y disciplina.

El método que proponemos para estudiar la asignatura de Historia del Mundo Contemporáneo es el siguiente: 
  1. Una primera lectura, aproximativa, del tema que desarrollará el profesor en el aula. Ha de realizarse con lápiz, bolígrafos, subrayadores e incluso pósit en mano para: enfatizar las ideas principales, identificar las dudas que requieren una explicación del profesor, remarcar hitos históricos importantes, añadir anotaciones personales, etc. En esta primera lectura es asimismo insoslayable buscar de forma inmediata en el diccionario el significado de las palabras que desconocemos. Solo así comprenderemos mejor lo que estamos leyendo y, además, contribuimos a enriquecer nuestro vocabulario. RECURSOS: SUBRAYAR    LECTURA COMPRENSIVA.
  2. Una segunda lectura, que ya implica el estudio del tema y que, por ello, debe ser más profunda, concentrada y acompañada de un "refuerzo activo" para asimilar en los mejores términos los contenidos de aprendizaje. Los pedagogos afirman que se aprende con más eficacia si al estudiar un tema realizamos de manera simultánea un ejercio activo. El subrayado del texto es un ejemplo, pero hay otras técnicas del estudio más eficaces aunque también más complejas. Entre ellas destacan los resúmenes, los esquemas y los mapas conceptuales. RECURSOS:  RESUMIR   MAPA CONCEPTUAL.
  3. Entre las técnicas de estudio que refuerzan el proceso del aprendizaje activo destaca una que es particularmente recomendable para el nivel académico del alumnado de bachillerato. Se trata de la confección de Esquemas de Estudio. Aprender a elaborarlos y realizar esta operación de forma espontánea cuando se aborda cualquier tipo de estudio debería constituir una praxis permanente de ahora en adelante para el alumnado de bachillerato. RECURSOS: ESQUEMATIZAR ESQUEMA DE ESTUDIO   UN EJEMPLO